BREVE HISTORIA DEL SANTO PATRONO DE NUESTRA PARROQUIA

 

San Efrén nació en torno al año 306 en Nísibis, actualmente Sudeste de Turquía, siendo el representante más importante del cristianismo en  Medio Oriente y uno de los primeros santos de la Iglesia Católica.

 

Ordenado diácono, vivió intensamente la vida de la comunidad local cristiana hasta el año 363, cuando Nisibi cayó en manos de los persas. Entonces san Efrén emigró a Edesa, donde prosiguió su actividad de predicador. 

 

APOSTOLADO

Nuestro Patrono nos legó una gran herencia teológica: su notable producción puede reagruparse en cuatro categorías: obras escritas en prosa ordinaria, obras en prosa poética; homilías en verso y por último, los himnos, sin duda la obra más amplia de su autoría.

San Efrén confiere a la poesía y a los himnos para la Liturgia un carácter didáctico y catequético, se trata de himnos teológicos y al mismo tiempo, aptos para ser recitados o para el canto litúrgico. San Efrén se sirve de estos himnos para difundir la doctrina de la Iglesia con ocasión de las fiestas litúrgicas. Logrando unir  Teología, reflexión sobre la fe, poesía, canto y alabanza.

OBRA

Las dimensiones divina y humana del misterio de nuestra redención se encuentran en los escritos de san Efrén; de manera poética y con imágenes tomadas fundamentalmente de las Escrituras, anticipa el fondo teológico y en cierto sentido el mismo lenguaje de las grandes definiciones cristológicas de los Concilios del siglo V. 

Por ejemplo, para hablar de la Eucaristía, san Efrén utiliza  la imagen de las brasas o el carbón ardiente . El tema de las brasas está tomado del profeta Isaías (cf. Is 6, 6). Es la imagen del serafín, que toma las brasas con las tenazas y roza simplemente los labios del profeta para purificarlos; el cristiano, por el contrario, toca y consume las brasas, es decir, a Cristo mismo: 

himno de san efrén

 Encontramos dentro de sus himnos que  para San Efrén es importante el papel de la mujer, siempre se refiere a ella con sensibilidad y respeto, puesto que la habitación de Jesús en el seno de María elevó al máximo la dignidad de la mujer. Para San Efrén, como no hay Redención sin Jesús, tampoco hay Encarnación sin María. Muestra de ello, es que ante la Virgen, con gran inspiración, san Efrén manifiesta su admiración:  

himno de san efrén, himno de san efrén a la virgen

 

San Efrén, honrado por la tradición cristiana con el título de "cítara del Espíritu Santo", fue diácono de su Iglesia durante toda la vida. Fue una opción decisiva y emblemática:  fue diácono, es decir, servidor, tanto en el ministerio litúrgico, como, de modo más radical, en el amor a Cristo, cantado por él de manera inigualable, y, por último, en la caridad con los hermanos, a quienes introdujo con maestría excepcional en el conocimiento de la Revelación divina.

Fiel al espíritu de servicio, los últimos años de su vida se dedicó a la atención de los habitantes de Edesa asolados por una gran peste y siendo contagiado muere en el año  373.  El papa Benedicto XV  lo proclamó Doctor de la iglesia en 1920, su fiesta patronal se celebra el 9 de Junio.

Fuentes: Extracto tomado de Audiencia General del 28/11/2007 por  Benedicto XVI, Gaudiumpress y corazones.org