Atendiendo la petición de oración  del Papa Francisco  para este mes, que consiste en cuidar de nuestros ancianos  el 20 de Diciembre,  el Coro Ruaj visitó el Hogar Hospitalario San José, ubicado en el Barrio Carvajal, de la Ciudad de Bogotá.

La congregación de las Hermanas Hospitalarias de la Santa Cruz, cumpliendo con la misión de “servir a los pobres, enfermos y  necesitados iniciaron este  hogar hace 29 años. Su primera misión estuvo orientada a ser un centro de enseñanza para niños, pero una de las hermanas se dio cuenta de la necesidad que tenían las personas mayores de cuidado y orientaron sus esfuerzos para atender a  personas de la tercera edad en situación de abandono.

 Empezaron a sumar esfuerzos y contando con la generosidad de las personas, han mantenido este hogar desde el 5 de junio de 1988.

En la actualidad, el hogar acoge a 35 abuelitos, que cuentan con un espacio idóneo para vivir, las hermanas y el personal del hogar les brindan  su cuidado y ayuda.

El coro Ruaj, les brindo un espacio de esparcimiento, cantándoles villancicos y canciones tradicionales colombianas, que ellos recibieron con gran alegría y gozo.

Agradecemos a las personas que han donado medicamentos y mercado, estas donaciones fueron compartidas con los abuelitos.

 

¿Cómo colaborar?

-Ofrécete como voluntario para acompañar a los abuelos, ya sea con actividades lúdicas o en su asistencia al médico.

-Cuidar  de  un abuelito es honrar la vida y del conocimiento que se adquiere a través del trasegar de los años, el hogar cuenta  con un programa de APADRINAR un abuelito, con una donación mensual, trimestral, semestral o anual.

- También puedes donar pañales para adulto, medicamentos y alimentos.

CONTACTO:

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Cra 69c # 37ª 15 Sur Barrio Carvajal- Bogotá

Tel: 7106711

Si quieres conocer más del Hogar San José: 

 

 

El 12 de diciembre a las 7:15 p.m, la comunidad de la Parroquia San Efrén, en el occidente de Bogotá, se congrego para celebrar la solemnidad de la Virgen María de Guadalupe.

De esta manera, se celebró que hace 485 años, la Virgen María se apareció en la tilma de San Juan Diego, trayendo un mensaje de bondad y dulzura que resuena a través de los siglos.

"Sábelo, ten por cierto, hijo mío el más pequeño, que yo soy la perfecta siempre Virgen Santa María, Madre del verdaderísimo Dios por quien se vive, del Creador de las personas, el Dueño de la cercanía y de la inmediatez, el Dueño del cielo, Dueño de la tierra.

Mucho quiero, mucho deseo que aquí (Cerro de  Tepeyac) me levanten un templo, para en él mostrar y dar todo mi amor, mi compasión, mi auxilio y mi salvación. Porque en verdad soy vuestra madre compasiva, a ti, a todos vosotros juntos los moradores de esta tierra y a los demás amadores míos que me invoquen y en mí confíen; quiero oír ahí sus lamentos y remediar todas sus miserias, penas y dolores"(1).

Para esta fiesta de la Iglesia Católica, el Padre Otoniel, párroco de San Efrén, estuvo acompañado del Mariachi Real Escarpetta,  y presidio  la ceremonia solemne en la que destacó la genealogía de Jesús, trayendo las palabras del Papa Francisco en la Homilia de la misa celebrada en Villavicencio, en septiembre pasado, y  destacó la importancia de María, en el anuncio del Reino de Dios, así como del valor de la maternidad y del legado que nos dejó Jesús, al hacerla madre de toda la humanidad. Por ello María dice a San Juan Diego:

“Oye y pon bien en tu corazón, hijo mío el más pequeño: nada te asuste, nada te aflija, tampoco se altere tu corazón, tu rostro; no temas esta enfermedad ni ninguna otra enfermedad o algo molesto, angustioso o doliente… ¿No estoy aquí yo, que soy tu Madre? ¿No estás bajo mi sombra y resguardo? ¿No soy yo la fuente de tu alegría? ¿No estás en el hueco de mi manto, en donde se cruzan mis brazos? ¿Tienes necesidad de alguna otra cosa?”

El 12 de Diciembre, representa para la Iglesia Católica, el júbilo de contar con el testimonio de María, quien da un sí a la voluntad de Dios, redimiendo a la humanidad,  y también ver cumplidas las palabras de Jesús en la Cruz:

Mujer, aquí tienes a tu hijo». Luego dijo al discípulo: «Aquí tienes a tu madre». (Juan 19 27-28)

Esperamos que esta ceremonia, dentro del tiempo de adviento,  fortalezca nuestros corazones y los preparé para recibir la venida del Hijo de Dios en esta navidad.


(1) Contenido publicado en es.gaudiumpress.org, en el enlace http://es.gaudiumpress.org/content/75160-La-Virgen-de-Guadalupe-a-San-Juan-Diego--Mensaje-de-suavidad-y-bienquerencia#ixzz51BLaZyt9 

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