UNCIÓN DE LOS ENFERMOS

 

El Sacramento de la Unción de Enfermos confiere al cristiano una gracia especial para enfrentar las dificultades propias de una enfermedad grave o vejez. Consiste en ungir la frente y las manos del enfermo, junto con una oración litúrgica realizada por el sacerdote o el obispo, únicos ministros que pueden administrar este sacramento.

Actualmente el sacramento se puede administrar más de una vez, siempre que sea en caso de enfermedad grave. La unción une al enfermo a la Pasión de Cristo para su bien y el de toda la Iglesia; obtiene consuelo, paz y ánimo; obtiene el perdón de los pecados (si el enfermo no ha podido obtenerlo por el sacramento de la reconciliación), restablece la salud corporal (si conviene a la salud espiritual) y prepara para el paso a la vida eterna.

Acércate al despacho para solicitar este sacramento o comunícate al 740 90 09.También después de la Misa o según urgencia acercarse a la parroquia.

 

Conviene que alguien acompañe al sacerdote a la casa o apartamento para administrar la Unción.